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lunes, 18 de marzo de 2019

El balcón de las golondrinas



EL BALCÓN DE LAS GOLONDRINAS
Han localizado el balcón de las golondrinas de Bécquer

Sobre ese balcón se apoyaba,
y a él trepaban los más ardientes versos
junto al vuelo de unas golondrinas.
Pero apenas rozaron
el cristal de su corazón.
Más tardes como ésa pasarían
hasta ser enterradas en el tiempo,
hasta que nadie se acordase
de que en aquel balcón
alguna vez volaron los suspiros,
hasta ser una calle más y un balcón más
en el adiós de la tarde,
hasta que el tiempo y sus azares
han devuelto el balcón
a la melancolía.

viernes, 23 de marzo de 2012

Primavera


Lo primero que pensé fue que eran las hojas del pruno, que alfombraban el suelo tras los últimos vientos. Luego, me di cuenta de que era nieve lo que había caído, aunque tampoco estaba mal para el primer día de primavera: se han caído las flores del sueño y algo más tangible está a punto de aparecer en la tierra que despierta, regalo para el espíritu, maná para el alma hambrienta tras el invierno. Nunca deja de sorprender la primavera. Crees que han vencido las sombras, que se antojan definitivas las ramas desnudas, y, de pronto, ahí la tienes a la puerta, como una boda que pasase por tu calle o un ángel que preguntase por el cielo perdido. Lo primero que piensas es qué vas a ponerte para esta fiesta inesperada, porque descubres que tú también estás invitado; si tienes tu sonrisa limpia y el alma adecentada, y si aún es posible el viejo anhelo. Luego, quizá pienses que es imposible que algo brote en tu piel regada de cicatrices. Pero, aun así, qué bello es el horizonte para tu tristeza, qué hermosos los ramos para tu silencio, qué blanco el vestido de la dama, cuando parece que vuelve.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Quédate con el cambio


EN LA PANADERÍA
 
Buenos días.

Quería medio kilo de luz de tus ojos. No la de los lunes, sino esa del universo que traes a veces, ya sabes.

Cuarto de sonrisa. No me llevo más porque de esto voy cargado todos los días.

También, cinco segundos de roce de tus manos, si puede ser. Es tan poco lo de cada día al darme el cambio que no sé si tendrás existencias.

Por último, echa un poco más en la bolsa de las palabras, además del "hola" y el "hasta luego" de siempre. No, no importa que sean sobre el tiempo o sobre si hay sitio para aparcar, me conformo con poco.

Te pediría también ese beso de chocolate de la vitrina, y quizá aquel roscón de abrazo, pero el médico me ha diagnosticado una dolencia del corazón, no recuerdo cómo la ha llamado, y me ha dicho que tenga cuidado con esta clase de alimentos. Puede que incluso lo que me llevo hoy sea mortal para mí. Pero no importa.

Como no tengo suelto, te doy todos los segundos de hoy, de mañana y del resto de mi vida. Quédate con el cambio.

martes, 31 de enero de 2012

¿Qué delito?



¿Qué delito cometí
escribiéndote unos versos,

si una esquina en tu universo
solamente pretendí?


A los ojos que yo vi
pronto quise ser converso,

a su fe, a tu rostro terso

donde ciego me perdí.


Dime entonces si es pecado

cantar a un rostro bonito

para al sol poner candado,


y en mi silencio, contrito,
tan sólo diré apenado
que mirarte es un delito.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Estrella fugaz


Me gustan estos días de noviembre porque parece que me voy a encontrar de nuevo contigo, porque, aunque entonces te hallé, desapareciste en la misma senda por donde viniste, en la del otoño más alto, en la de los oros cansados y fugaces que son la puerta del sueño. Ahí están de nuevo el camino y el tiempo de entonces, para volver a encontrarte coronada con el sol que agoniza y con el hada del instante, el que siempre me devuelve tu rostro en estas horas delgadas y solemnes que serán siempre tuyas.

miércoles, 6 de julio de 2011

Atrás



Atrás, más atrás en el tiempo,
por los caminos de la luna
o en recuerdos del viento,
mas no para quebrar
la ley del cielo
o conjugar de nuevo el verbo.
Solamente un instante,
el terrible momento
-rotos al fin los años-
de mirarte a los ojos
y morirme de miedo.


jueves, 18 de noviembre de 2010

T. Q. M. (Sólo una ilusión)


Por un instante lo creí,
por un momento en que se abrieron
las cortinas y pudo entrar
la luz más pura y renovada.
Como nadie la había visto,
como primera luz de todas,
a propósito para el alma
con la fortuna concedida
de vislumbrar el infinito.
Después, abajo la mirada,
para seguir leyendo olvidos,
la soledad de un tiempo oscuro
que parece que ha nacido
en el silencio de los dioses.

sábado, 18 de septiembre de 2010

De repente la lluvia


De repente la lluvia, que se lleva
el color y el verano,
y la pena en tu puerta
y un beso que acechaba en la penumbra.
Desprevenida el alma
en esta lluvia de septiembre,
con su verso vagando
por lágrimas sin nombre,
con su tiempo aún dispuesto
en el rumbo de unos ojos.
Al raso aún los sueños
con su anhelo de mariposa,
y ya la lluvia y su dolor opaco,
con la esperanza adelgazando
en la luz que se aleja, que se aleja...

martes, 3 de agosto de 2010

De una noche de verano


El sueño, el único lugar posible, donde aún luces nuevos tu vestido de entonces y tu blanca sonrisa, donde aún es posible caminar por páginas no escritas. Un instante tan sólo tu mirada, lo suficiente para creerme estrella y ser bautizado con lo imposible. Esos metros de eternidad que son el cine, con esa luz que cautivará a otras miradas, a los ojos aprendices de la noche y su misterio. Gran dama del nuevo firmamento, ilusión de mi sala más íntima, sólo por un instante el objetivo de tus ojos, de ese intento de infinito que enseguida se desvanece.

A Lauren Bacall

jueves, 15 de abril de 2010

Cantan los pájaros


Telegrama divino
en hilos del silencio,
para el alma que espera
en serena sonrisa.
Terminó la disputa
y vuelve el río manso,
la quietud de las horas
en el pulso discreto.
Reinado de lo azul,
del perpetuo horizonte
que extiende en sus papeles
la dorada promesa.
Agoniza el sentido
mientras labra el espíritu,
en su leve aleteo,
una perla sagrada.

martes, 12 de enero de 2010

Nieve

Imperio de silencio
que lentamente
va conquistando todo: tierra, cielo
y hasta el menor resquicio de horizonte.
Cuaderno blanco donde el alma escribe
su secreto y su olvido,
el niño que se fue,
las palomas que no llegaron.
Es espera y escucha,
descanso de pupilas
y del afán de los minutos,
el corazón del viento
que al fin dibuja sus caprichos.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Como entonces


Se parece a ti. Diría que eres tú. Es más: yo sé que eres tú, al menos para el reloj del alma. Y tan de blanco como en aquel otoño, con ese triunfo blanco en tu mirada. Cualquiera que no te conociese diría que eres una aparición, un ángel del más remoto cielo; pero yo sé que eres tú, con la certeza de la nieve y la plegaria del anhelo, con ese pájaro oculto en tu mirada. ¿Por qué todas se te parecen en estos días? ¿Por qué siempre vuelves en un cielo de nácar? Mil palabras aguardan que las redimas, que les digas que son tuyas para elevarte. No podía imaginar que siguieses ahí, que en el tiempo de la luz me esperases. Sé que eres tú porque el ángel vuelve, porque el alma te persigue, como entonces, con sus palomas encendidas.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Era noviembre

Era noviembre cuando el sol
comenzó a dibujar tu rostro,
cuando a falta de nombre
te puse el de una estrella.
No importaban las hojas en el suelo,
el nombre ajado de la luz,
tampoco el verso dolorido
que lentamente entraba en los pulmones
ni el reinado callando del ciprés.
Eras tú quien triunfabas
sobre nostalgias y cenizas,
sobre reflejos y minutos
que en vez de al tiempo
se marchaban contigo.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Y ya las hojas


Desde enero sin verte y ya las hojas
cubriendo bancos, calles
y el sueño donde habitas.
No imaginé que este otro tiempo
también te alejaría,
que te ibas a vestir
con los galones del recuerdo,
tú que ya estabas en la altura
de una mirada.
Y ahora ni en esta luz donde buscarte,
ni en estas ruinas de las horas,
que te visten de olvido.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¿Quién rompe ese silencio?


¿Quién rompe ese silencio,
el sagrado momento de la creación,
pequeños universos que cada día crecen
en sagrarios maternos?
Dijo Dios: “Hagamos al hombre”,
y desde entonces comenzó a soplar
cada día pequeños trozos de barro,
con su aliento divino,
con su aliento de vida,
con sus leyes divinas
que la razón conocería.
Quiso dejar al hombre al cuidado de aquel proceso,
para que velara su obra
y participara de ella,
que tuviera en sus manos
aquella diminuta eternidad
que lloraba y reía,
aquel pequeño ser
destinado al tiempo y la gloria.

miércoles, 17 de junio de 2009

Esta luz



Cómo crecen los días,
más allá de la cuesta
y del silencio de estos ojos,
hasta las blancas tapias
del cementerio
e incluso más allá de los cipreses
se prolonga esta luz que no termina
y que amenaza con vestir la nada.
Cómo atraviesa los minutos,
los instantes y el alma misma
esta luz que parece
llamar al infinito.
Qué hermosa es la palabra que no llega,
la que flota en el aire
hasta llenar la tarde
de querubines.

domingo, 24 de mayo de 2009

Un Nóbel para Bibiana

Dicen que ha dado una lección de ciencia
cuando parece asegurar no en vano
que el feto es un ser vivo mas no humano
a las trece semanas de existencia.

Asombrada se halla la docencia,
científicos, doctores, pueblo llano,
que, no dudad, de hallarse entre sus manos,
el Nóbel se daría a esta eminencia.

Mas perdonad, no quiero aguar la fiesta,
pero tengo una duda que ha surgido
a la precariedad de su propuesta,

que preguntarme tengo si esta Aído,
sin otro dato que su hermosa testa,
qué libro o luz, qué estudios ha tenido.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Siempre listo


Siempre fiel a tu cita
con las caricias,
pequeño ser, pequeña
ternura blanca que pareces
mendigar con tus ojos tristes
un pedazo de eternidad.
El sueño a veces en tu mismo nombre,
en ese cielo hurtado a la rutina,
el relámpago en ocasiones,
a punto de morder una tristeza,
mas siempre listo el corazón.

A mi perro, Rufo.