martes, 16 de febrero de 2010

Nueva palabra para el DRAE

La Real Academia Española, en sesión plenaria, ha decidido crear la acepción * zp *, en homenaje al gran intelectual que ocupa la Presidencia del Gobierno, Sr. Rodríguez Zapatero.

En el acto, el secretario de la Academia leerá la acepción de *zp*, que será incluida en la próxima edición del Diccionario de la Real Academia Española y que es la siguiente:

* ZP o ZETAPÉ*. (del latín, zopencus permanentis).

Dícese del que por fuego o explosión se ve aupado a un cargo público sin ser capaz de desempeñarlo.

U.t.c. insulto, equivalente a tonto: ‘no seas zp’ por ‘no seas tonto’

Individuo que puede hablar de cuestiones complejas, que desconoce, sin decir absolutamente nada, pero con mucho talante.

Hombre al que le sientan mal los trajes, le quedan las mangas raras, se le meten los pantalones por los calcetines y carece del más mínimo estilo o donaire en el vestir.

Sujeto al que le queda grande un cargo.

El que se mete en líos y no sabe cómo salir de ellos, metiendo en líos a los demás, innecesariamente.

Persona que a la muerte de soldados en zona de guerra le llama accidente si los envía él, y asesinato si los envía cualquier otro.

Que siente placer en molestar y disgustar a otras naciones. Que se regodea en la mala educación con los mandatarios de un país, insulta a su pueblo no levantándose al paso de su bandera y, simultáneamente, quiere ser recibido por su presidente.

Persona de la que se ríe medio país, mientras el otro medio se echa las manos a la cabeza con las tonterías que hace.

10º Persona poco instruida en la Historia de España, que se permite el lujo de jugar a desmembrarla y que dice aceptar cualquier barbaridad que le puedan enviar desde un parlamento regional.

11º El que negocia con terroristas y pone en la calle asesinos. El que, incumpliendo la Ley, permite la presencia de terroristas en las instituciones, facilitándoles subvenciones y financiando sus actividades con el dinero de todos.

12º Sujeto que tiene un parecido impresionante con el humorista británico conocido como Mr. Bean, que se caracteriza por interpretar papeles de imbécil.

13º Dícese del que hundiendo un país aparenta salvarlo.

14º Persona obsesionada con la guerra civil española.

15º Inventor de la Alianza de Civilizaciones, interesante iniciativa que contempla llevar velo, cortarle una mano al ladrón, fomentar la guerra santa, impedir la libertad de culto, que la mujer vaya dos pasos detrás del varón, que no pueda decidir sobre su futuro o con quién contrae matrimonio y otras prácticas muy civilizadas.

16º Tonto del culo.

sábado, 6 de febrero de 2010

Yesterday


Mi amiga Rosana, la que hace tiempo me "traspaso" El Kiosco de prensa, me regala una auténtica joya (ella sí que es una joya También, una aguamarina, creo). Una joya que me retrotrae A UN patio de colegio ya unos recreos donde no dejaban de sonar por los altavoces las canciones de un grupo Qué hacía Pocos años se había disuelto: Los Beatles. A uno de nuestros mandos, como llamábamos A LOS Esteban que un cargamento nuestro, parece que le encantaba el cuarteto de Liverpool, y que aprovechaba También Estaba al cuidado de la megafonía para escuchar Una y otra vez sus canciones. Una letra y una música (más bien la música, entonces Porque la letra Difícilmente podíamos entenderla) que Quedaron para siempre grabadas en mi memoria y que casi siempre me Llevan ese patio ya una recién estrenada una pubertad Cuando las escucho. Parece que fue ayer, pero ya han pasado más de treinta años. Aquí están todas las canciones de los Beatles con su letra (bueno, no sé si todas, alguna y no venta), por si Algún nostálgico quiere volver a escucharlas y Quizá saber qué es lo que decían SEE letras que entonces sólo acertaba un tararear.


TODAS LAS CANCIONES DE LOS BEATLES CON LETRAS Y VIDEOS

Un Día en la Vida, A Hard Day's, Un sabor a miel, Across The Universe, Act Naturally, Todo lo que tienes que hacer, All My Loving, All Together Now, All You Need Is Love, And I Love Her, And your bird can sing, Anna (Go To Him), Another Girl, Any Time At All, Ask Me Why, Baby It's You, Baby eres un hombre rico, Bad Boy, Porque, Estar en beneficio de Mr. Kite!, Cumpleaños, Blackbird, Blue Jay Way, Boys, Can't Buy Me Love, Carry That Weight, Cadenas, Come Together, Cry Baby Cry, Day Tripper, Dear Prudence, Devil In Her Heart, Dig A Pony, Dig It, Dizzy Miss Lizzie, Do You Wanna Know a Secret, Doctor Robert, Don't Bother Me, Don't Let Me Down, Don't Pass Me By, Drive My Car, Eight Days a Week, Eleanor Rigby, Every Little Thing, Everybody's Got Something to Hide excepto yo y mi mono, Everybody's Trying To Be My Baby, Fixing a Hole, Flying (instrumental), For No One, For You Blue, Free As A Bird, From Me To You, Get Back, Getting Better, Niña, Glass Onion, Golden Slumbers, Good Day Sunshine, Good Morning, Good Morning,, Good Night,, Got To Get You Into My Life, Happiness is a Warm Gun, Hello, Goodbye, Ayuda, Helter Skelter, Su Majestad, Here Comes The Sun, Here, There And Everywhere, Hey Bulldog, Hey Jude, Hold Me Tight, Honey Don't, Honey Pie, I Am The Walrus, I Call Your Name, I Don't Want a arruinar la fiesta, I Feel Fine, I Me Mine, I Need You, I Saw Her Standing There, I Should Have Known Better, I Wanna Be Your Man, I Want To Hold Your Hand, I Want To Tell You, I Want You (She's So Heavy),, I Will, I'll Be Back, I Cry lo contrario, I'll Follow The Sun, I'll Get You, Soy un perdedor, I'm Down, Estoy feliz de bailar con usted, I'm Looking Through You, I'm Only Sleeping, Estoy tan cansado, I've Got A Feeling, I've Just Seen a Face, If I Fell, If I Needed Someone, In My Life, It Won't Be Long, It's All Too Much, It's Only Love, Julia, Kansas City / Hey, Hey, Hey, Hey, Komm Gib Mir Deine Hand, Lady Madonna, Let it Be, Little Child, Long Tall Sally, Long, Long, Long, Love Me Do, Love You To, Lovely Rita, Lucy in the sky with diamonds, Maggie Mae, Magical Mystery Tour, Martha My Dear, Matchbox, Maxwell's Silver Hammer, Mean Mr. Mustard, Michelle, Misery, Money (That's What I Want), Mother Nature's Son, Mr. Moonlight, No Reply, Norwegian Wood, Not a Second Time, Nowhere Man, Ob-La-Di, Ob-La-Da, Octopus's Garden, ¡Oh! Cariño, Old Brown Shoe, One After 909, Sólo una canción del Norte, P.S. Te Quiero, Paperback Writer, Penny Lane, Piggies, Please Mister Postman, Please Please Me, Polythene Pam, Lluvia, Real Love, Revolution 1, Revolution 9, Rock and Roll Music, Rocky Raccoon, Roll Over Beethoven, Run For Your Life, Savoy Truffle, Sexy Sadie, Sargento. Pepper's Lonely Hearts Club Band, Sargento. Pepper's Lonely Hearts Club Band (Reprise), She Came In Through The Bathroom Window, She Loves You, She Said, She Said, She's A Woman, She's Leaving Home, Sie liebt Dich, Slow Down, Algo, Strawberry Fields Forever, Sun King, Taxman, Tell Me What You See, Tell Me Why, Thank You Girl, La balada de John y Yoko, The Continuing Story of Bungalow Bill, The End, The Fool On The Hill, The Inner Light, El Long and Winding Road, La noche antes de, La Palabra, There's A Place, Things We Said Today, Think For Yourself, This Boy, Ticket to Ride, Till There Was You, Tomorrow Never Knows, Twist and Shout, Dos de nosotros, Esperar, We Can Work It Out, What Goes On, Qué está haciendo usted, When I Get Home, When I'm Sixty-Four, While My Guitar Gently Weeps, ¿Por qué no lo hacemos en la carretera, Wild Honey Pie, With A Little Help From My Friends, Within You Without You, Palabras de Amor, Yellow Submarine, Yer Blues, Yes It Is, Ayer, You Can't Do That, You Know My ame, You Like Me Too Much, You Never Give Me Your Money, You Really Got A Hold On Me, You Won't See Me, Usted va a perder That Girl, Usted va a perder That Girl, You've Got to Hide Your Love Away, Your Mother Should Know.



El video de The Beatles Discos:

Please Please Me, With The Beatles, A Hard Day's, Beatles For Sale, Ayuda!, Rubber Soul, Revolver, Sargento. Pepper's Lonely Hearts Club Band, Magical Mystery Tour, The Beatles - White Album, Yellow Submarine, Abbey Road, Let It Be, Past Masters Volume 1, Past Masters Volume 2 .

jueves, 28 de enero de 2010

Referéndum por la vida

Desde hace unas semanas, promovida por la Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA), se encuentra en marcha una iniciativa, a la que se han sumado algunas organizaciones pro-vida más, para pedir un referéndum sobre la nueva ley del aborto. No dudo en ningún momento de las buenas intenciones de estos grupos, pero no creo que sea una buena idea. Hace unos meses, escribía un post sobre este asunto, “Las leyes no escritas”, en el que a la vez comentaba un excelente artículo de Francisco Rodríguez Adrados sobre el mismo tema, en el que se refería a las leyes no escritas de los dioses, dentro de las cuales se encontraría el derecho a la vida de todo ser humano.

Si entonces decía que una ley sobre el aborto no puede estar sometida al consenso de los distintos grupos políticos, ya que el derecho a la vida se encontraría por encima de cualquier normativa humana, hoy tengo que volver a decir lo mismo ante la propuesta de este referéndum. Así es, el primero de todos los derechos, el derecho a nacer, no puede depender de lo que diga una mayoría en un momento determinado. La dignidad de la vida humana es algo superior a cualquier sistema político, por muy legitimado que se pueda encontrar éste en una época de la historia, como es en nuestro tiempo la democracia. A nadie se le ocurre someter a votación la Ley de la Gravitación Universal de Newton, por ejemplo, o que la Tierra gira alrededor del Sol. Pues lo mismo sucede con la vida humana.

No estaría en todo caso claro, además, el resultado de este referéndum que, de resultar negativo para la postura pro-vida, no haría otra cosa que reforzar el proyecto de ley del Gobierno. Por otra parte, ¿en manos de quién vamos a poner la vida del no nacido? Ahora mismo no hay en el Congreso ningún partido que defienda con rotundidad la vida, pues el Partido Popular lo único que hace es oponerse al nuevo proyecto, pero se encuentra de acuerdo con la legislación vigente, es decir, con los más de cien mil abortos que se producen cada año en España; ha pasado de ser un partido que se opuso a la Ley del año 85 a apostar sin ningún pudor por el aborto. Como para fiarse de nuestros representantes.

jueves, 21 de enero de 2010

Pozo de la nieve


Estos días pasados, en medio de ese temporal de nieve y de frío que ha arreciado en toda España de una manera que nunca he conocido, me ha dado por pensar en la excelente idea que sería conservar un poco de ese frío para la canícula, para esos días de julio y de agosto en que miras suplicante al cielo por un poco de agua. Y he recordado que en el pueblo existe una calle, Pozo de la Nieve, que remite a una actividad que, como es lógico, alguien la había pensado antes que yo.

Los pozos de las nieves, o neveros artificiales, son pozos excavados en la tierra con muros de contención, de gran variedad de tamaños, incluso con techo, que disponen de aberturas para la introducción de la nieve y la posterior extracción del hielo. Se encuentran distribuidos por toda la geografía española para una actividad que data del tiempo de los romanos y que tuvo su máximo desarrollo entre los siglos XVI y XIX, decayendo su uso a mediados del siglo pasado con la aparición de los primeros frigoríficos.

Hasta ese momento, la conservación de los alimentos se realizaba por medio de la salmuera, los adobos, las conservas o, como en el tema que nos ocupa, el aprovechamiento de la nieve. Este último sistema fue el origen de un trabajo y una profesión que pervivió aproximadamente hasta 1931. Además, el frío se utilizaba también con fines terapéuticos. Ya en la antigüedad clásica los médicos prescribían su utilización con fines medicinales, un uso que se recuperó con fuerza durante el Renacimiento. El hielo servía como remedio para rebajar la temperatura en los procesos febriles, en los producidos por la epidemia del cólera, como calmante en casos de congestiones cerebrales, en particular en la meningitis, también para detener hemorragias y como antiinflamatorio en traumatismos, esguinces o fracturas.

Los trabajos en los neveros comenzaban en primavera después de las últimas nevadas. Cortaban la nieve con palas y la llevaban a los pozos de nieve, donde la prensaban hasta convertirla en hielo para que se conservara más tiempo y ocupara menos espacio. Después se cubría con tierra, hojas, paja o ramas –que servían de aislante- formando capas de un grosor homogéneo. El dicho “limpio de polvo y paja” viene precisamente de esta actividad de los neveros, de una cédula real que exigía que el hielo debía llegar así al consumidor. Ya en verano, se cortaban bloques de hielo que eran transportados a lomos de bestias de carga durante la noche, para evitar que se derritieran, hasta los puertos y núcleos urbanos más cercanos, donde eran comercializados. La dureza del trabajo debía de ser impresionante. Los trabajadores de la nieve no disponían de abrigos y calzado moderno, y trabajaban en condiciones de frío intenso acumulando nieve en los pozos.

Nuestros abuelos seguro que recuerdan cuando tenían que ir a comprar hielo para alimentar las primeras neveras domésticas o para otro uso. Luego, la aparición de los frigoríficos y la producción de hielo de forma industrial hizo que esta actividad de la nieve quedara anticuada y los pozos fueran abandonados. Hoy resisten algunos de ellos en mejor o peor estado o envueltos en el recuerdo de una calle con su nombre y en unos copos de nieve que me han llevado hasta otro tiempo.

martes, 12 de enero de 2010

Nieve

Imperio de silencio
que lentamente
va conquistando todo: tierra, cielo
y hasta el menor resquicio de horizonte.
Cuaderno blanco donde el alma escribe
su secreto y su olvido,
el niño que se fue,
las palomas que no llegaron.
Es espera y escucha,
descanso de pupilas
y del afán de los minutos,
el corazón del viento
que al fin dibuja sus caprichos.

martes, 5 de enero de 2010

La mirada de un niño

Hace años, tal noche como hoy fue una de las más felices de mi vida. Iba por la calle y la gente me miraba con asombro y me saludaba, al mismo tiempo que los niños se quedaban embobados ante mi presencia; yo, por mi parte, les devolvía sonriente los saludos a la vez que dejaba caer sobre ellos una lluvia de caramelos. El cielo, entretanto, contribuía al espectáculo con todas sus luces desplegadas. Bueno, en realidad no era a mí a quien saludaban, como ya habrán adivinado, sino al personaje que representaba. Nada menos que al Rey Melchor. Bien pertrechado contra el frío, esa noche me tocó representar, en compañía de unos amigos, uno de los papeles más gratificantes que le pueden tocar a uno: el de repartidor de ilusiones, de la poca magia que aún queda en este mundo, el papel de los Magos de Oriente.

Casi todo lo hicimos nosotros. La carroza, los ropajes con alguna vieja sábana...; yo mismo me fabriqué unas barbas blancas con algodón y una corona de cartón y papel de platilla que aún deben de rondar por algún rincón de la casa; ya se encargaría la noche de disimular cualquier fallo en nuestra vestimenta. Aquella noche, más que una cabalgata por las luces y miríadas de estrellas, fue una cabalgata por los corazones y el entusiasmo y por ese otro universo que es la mirada de un niño. Todo salió a la perfección y, una vez finalizado el recorrido, fuimos recibidos por las autoridades municipales y por una multitud deseosa de ver de cerca a tan ilustres visitantes.

Sin embargo, lo mejor estaba por venir. Sentados en unos sillones que nos habían preparado a las puertas del ayuntamiento y rodeados por nuestros pajes, era el turno de repartir los juguetes. Comenzaron a acercarse los niños con sus madres, sus padres y..., ¡oh Dios mío!, ¡se lo creían!, los niños se creían que estaban de verdad ante Melchor, Gaspar y Baltasar. Miraban mi rostro, mis barbas, y me estaban diciendo que yo, este simple mortal que ahora escribe estas líneas, era nada menos que el Rey Melchor, toda la noche fingiendo que lo era para luego resultar que era verdad, que en esos momentos yo era realmente para los niños el Rey Melchor; si hasta la niña, un poco mayor que el resto, que era mi paje y me ayudaba con los regalos también se lo creía cuando llegó el momento de entregarle el suyo.

Debido a mi proverbial timidez, sentía cierto temor ese día al contacto con la gente, aunque con los niños siempre me he desenvuelto mejor. Sin embargo, qué fácil fue todo, qué fácil cuando existe auténtica alegría, que fácil cuando se anda por el camino de la pureza, por unas estrellas que de verdad vinieron esa noche a la tierra. Esa noche descubrí que hay muchísimo más placer en dar que en recibir, en entregarse que en esperar todo de los demás, en llevar la ilusión que en que te la despierten. Y todos podemos ser Magos. Con nuestros hijos, nuestros nietos o nuestros sobrinos. Con nuestros padres o nuestros amigos. Con nuestro prójimo de al lado o con el que vive en algún rincón perdido de África. Los Magos siguen existiendo; los llevamos en nuestro interior y no nos damos cuenta. Pero a veces bastan unos ojos asombrados y unas palabras titubeantes, como aquella noche, la mirada pura de un niño, para verlo con claridad.

viernes, 1 de enero de 2010

Glória in excélsis Deo

La luz de las claraboyas realza aún más el blanco de columnas y paredes e inunda el espacio bajo la cúpula, y casi toda la ermita, de una luminosidad transparente, silenciosa, sosegada, como si sólo el espíritu pudiese habitar en ella en fervorosa oración. Los rostros de las tres o cuatro personas que en ese momento ocupan los bancos se encuentran también llenos de esa luz blanca que proviene de lo alto y que parece escribir en ellos las palabras que el alma susurra. La mañana de este treinta de diciembre ha amanecido sorprendentemente clara después de varios días de lluvia y de oscuridad, como si quisiese contribuir al encuentro que a continuación se va a desarrollar. Comienza ya la rondalla el primer villancico, Glória in excélsis Deo, cuando el sacerdote celebrante y su séquito salen de la sacristía. No llegarán a veinte los muchachos que se han colocado en los bancos, los seminaristas que han elegido este día y este pueblo para disfrutar de una jornada de convivencia. Miro sus rostros adolescentes y no puedo dejar de sentir cierta envidia cuando contemplo esa ilusión en ellos, esa vocación a la que se han sentido llamados por una transparencia superior a la de las claraboyas. También siento envidia, por qué no confesarlo, por esos rostros que apenas han abandonado la niñez y que me hacen preguntar por aquel muchacho que un día se fue de mi semblante. Lucen todos el mismo corte de pelo y la misma alegría en sus miradas. Pienso, en un momento de tristeza, que el camino que les resta será largo y difícil y que tal vez algunos no lo consigan, que esa llamada que tan clara escuchan ahora tal vez se pierda en el mundo y sus ruidos. Sin embargo, me conforta pensar que aunque algunos no lleguen a vestir los hábitos sacerdotales no tiene por qué abandonarles jamás esa alegría del rostro, esa luz más allá de la claraboya que a todos nos persigue y a la que todos servimos en la medida de nuestras posibilidades. Entona de nuevo la rondalla un villancico, mientras la luz suave parece posarse ahora sobre el misterio que hay delante del altar. Una luz que parece existir sólo entre las paredes de un templo y que llama al descanso del alma. Una luz que te invita a pronunciar las palabras más íntimas y cuyos átomos parecen girar tan sólo, dulcemente, en el tiempo de lo sagrado.