Me decepciona, don César. Tanto doctorado y licenciatura para al final acabar haciendo... un panfleto protestante. Hasta ahora, todas las propuestas de sus seis artículos publicados pueden resumirse en una sola: España es una país que presenta un atraso secular en múltiples campos, y este atraso es debido a la influencia perniciosa de la Iglesia Católica, al contrario que en los países donde triunfó la Reforma. Así de simple. Gente mucho más preparada que yo ha contestado -y refutado, a mi entender- sus ideas como es debido, pero me va a permitir, y puesto que en alguna ocasión ya recibió de mí los más encendidos elogios, hacer unas breves puntualizaciones a su última entrega.
Dice en ella que "El concepto de pecado venial es teológicamente muy discutido y discutible –no aparece, por ejemplo, en la Biblia– pero no es ése un terreno en el que vaya a adentrarme ahora." Esto es falso, como ya le han dicho, pues en 1 Jn 5, 16-17 podemos leer: "Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida y Dios le dará vida (...) Toda injusticia es pecado, pero hay pecado que no es de muerte." Aquí, como ve, encontramos la distinción entre pecados que son de muerte y pecados que no lo son, o, como dice la Iglesia, entre pecado mortal y pecado venial.
El hombre, como ser inmerso en la historia, presenta una dimensión social e histórica, y al mismo tiempo otra universal, que afecta al hombre como tal, sea cual sea el momento histórico. Lo mismo podría decirse de la moralidad, que es histórica puesto que el hombre es histórico, aunque no todo en ella está sujeto por la historicidad. El problema estaría en determinar a qué condición del hombre se refiere cada contenido de la moral. Para ello, y en palabras de Julián Marías, "una clave sería el concepto, tan desvaído en nuestro tiempo, del pecado venial -noción más inteligente de lo que se piensa-. Siempre he pensado que su tolerancia habría ahorrado muchos pecados mortales, y que significa la articulación entre lo permanente y cambiante dentro de la moral religiosa."
Menos desprecio, por tanto, don César, del pecado venial y más repaso de la Escritura y de la Historia, que parece mentira la cantidad de inexactitudes en una persona de su preparación, aunque todo es posible cuando sólo se mira con los anteojos del prejuicio.
Para más información:
Bruno Moreno Ramos (InfoCatolica):
(Falta la respuesta a la cuarta entrega, que no pudo escribir por problemas personales)
Pío Moa (Libertad Digital):

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